martes, 17 de septiembre de 2013


Cuando estamos tristes sea la situación que sea, nuestros sentimientos salen desbordados y no los podemos controlar. Son tantas las sensaciones que pasan por nosotros, que la única forma de que salgan de nuestro cuerpo es llorando. Cuando el alma está triste, los ojos son los primeros que se dan cuenta.

¿Sabes? Siempre he odiado cuando las personas intentan consolarte por algo y te dicen el tópico de ''No pasa nada, tranquila''. Mienten. Mienten porque no saben qué decir ni qué hacer, se sienten abrumados porque no saben ni pueden controlar la situación, y entonces mienten. Y te dicen que todo va a ir bien aunque no tengan ni  idea de lo que está ocurriendo, y tú haces como que te lo crees por un segundo haciendo como que los problemas no te oprimen el pecho y te asfixian, pero en realidad lo que estás haciendo es guardártelo para ti, puesto que ha quedado claro que nadie salvo tú está dispuesto a pararse y echar una mano. Por eso adoro cuando personas que puedo contar con los dedos de una sola mano me miran y con un solo vistazo saben lo que pueden hacer por mí: abrazarme en silencio, sin ser hipócritas.

lunes, 16 de septiembre de 2013


Háganme el favor y volvamos al once de agosto.


Es momento de pasar la página, de borrarte completamente de mi cabeza, de quemar esos recuerdos y que sirvas de experiencia, no se si me equivoque, solo se que todo pasa por algo, que cuando fluyen oportunidades hay que dejar que pasen, es solo el destino, no hay nada escrito, no dejes que una mala jugada, te saque tu esencia, tu vida, y que sirva de experiencia lo vuelvo a repetir, que siempre sale el sol, al final de la tormenta. 
No puedo decir chau, lo intente, pero no puedo, no estoy lista para decirle chau sin hablarle una vez mas, no puedo decir chau, no quiero decir chau, no quiero dejarlo ir.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

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